El Criticón de Baltasar Gracián

By | September 20, 2017

Baltasar Gracián (tuvo) talento de estilista de primer orden …, el segundo de aquel siglo en originalidad de invenciones fantástico-alegóricas, en estro satírico, en alcance moral, en bizarría de expresiones nuevas y pintorescas, en humorismo profundo y de ley, en vida y movimiento y efervescencia continua; de imaginación tan varia, tan amena, tan prolífica, sobre todo en su “Criticón”, que verdaderamente maravilla y deslumbra, atando de pies y manos el juicio, sorprendido por las raras ocurrencias y excentricidades del autor…, que derrochó un caudal de ingenio como para ciento. El que quiera hacerse dueño de las inagotables riquezas de nuestra lengua tiene todavía mucho que aprender en el “Criticón”, aun después de haber leído a Quevedo. Semejante hombre no podía ser ni culterano, por más que algunos le consideren como tal…, ni tampoco legislador del culteranismo. Predominaban en él demasiado las facultades intelectuales y la vena de moralista, la de La Bruyère, La Rochefoucauld o Montaigne, para que pudiera dar excesivo valor a una poesía toda palabras huecas y humo y bambolla. Su fuerte era el ingenio o la ingeniosidad… En el “Criticón se burla mil veces de los culteranos de la cátedra y del púlpito, de “sus alegorías frías y metáforas cansadas, de los que hacen soles y águilas los santos, mares las virtudes, y tienen toda una hora preocupado al auditorio pensando en una ave o en una flor”. (M. Pelayo)

El Criticón de Baltasar Gracián

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *